UNA ALTERATIVA DIFERENTE
El ALBA: la integración, un sueño posible
Por Jimena Gómez
A la historia no siempre la escriben los vencedores. Y la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) es un claro ejemplo de ello. Venezuela, Cuba, Bolivia, Nicaragua, Dominica, Ecuador, San Vicente y Las Granadinas y Antigua y Barbuda conforman este modelo de integración que apuesta al desarrollo de las naciones latinoamericanas.
Pareciera que después de poco menos de dos siglos, los sueños del libertador latinoamericano están trasformándose en realidad. Una realidad concreta y tangible que vio sus primeros albores allá por diciembre de 2001, de la mano del presidente de Venezuela, Hugo Chávez. ¿Será que este hombre es el llamado a continuar con el plan independentista de Bolívar?
El ALBA es el sueño de Chávez, un sueño que vio la luz cuando el modelo neoliberal, ese monstruo imparable, avanzaba llevándose por delante las industrias (y las naciones) latinoamericanas. En el marco de la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe[2], Chávez aclamaba: “…queremos un modelo que nos integre de verdad, no un modelo que nos desintegre […] Se trata de retraer un sueño que creemos posible, se trata de otro camino, se trata de una búsqueda, porque ciertamente la integración para nosotros es vital: O nos unimos o nos hundimos…”.
Firme y decidido, autoproclamado “nacionalista bolivariano”, Chávez avanzó, al igual que Bolívar, hacia la concreción de su deseo. Pero no estuvo solo. En el 2004, junto con el Presidente de Cuba, Fidel Castro, firmaron la declaración conjunta para la creación del ALBA en el marco de la Primera Cumbre en La Habana, donde sintetizaron los principios cardinales: la más amplia solidaridad entre todos los países para luchar contra la pobreza y la excusión social.
El ALBA emergió como un espacio de encuentro en pos de la integración y la unidad de las naciones Latinoamericanos y el Caribe. Su principal objetivo es unir las capacidades y fortalezas de los pueblos para alcanzar el desarrollo integral de los mismos -ese desarrollo tan menoscabado y negado por las políticas económicas imperialistas.
En el 2006 se incorporó Bolivia. Y su presidente, Evo Morales, propuso el Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP) para garantizar la complementación productiva entre los países, sobre las bases del aprovechamiento de ventajas comparativas existentes, ahorro de recursos, ampliación del empleo. ¿Políticas de libre comercio? En absoluto. ¿Estados intervencionistas y reguladores? Sí.
El ALBA funciona cada vez más como una máquina aceitada. La incorporación de los demás naciones[3] sumado a la eficacia de Proyectos Grannacionales (como el Banco del ALBA[4], el ALBA Cultural, el Proyecto de Alfabetización y Postalfabetización), dan vida concreta a los procesos sociales, culturales y económicos y consolidan la integración y la unidad.
Los resultados son contundentes: el ALBA obtiene el mérito histórico de ser el primer espacio regional libre de analfabetismo, sobre todo en Bolivia cuyos resultados ya se ven a la vista. Los países avanzan en la creación en Estados Plurinacionales[5] con el reconocimiento de pueblos originarios, infraestructura en materia productiva, salud, cultura y educación.
Ni la crisis económica mundial del 2009 ni los golpes de Estado en Honduras (junio de 2009) y Ecuador (septiembre de 2010) lograron amilanar el tesón de las autoridades de los países miembros. Pero, mientras el ALBA continúa creando acuerdos y uniendo naciones, el poder hegemónico internacional persiste. Y se materializa en políticas concretas tendientes a desestabilizarlos. Hasta ahora, sus dirigentes se posicionan como firmes guardianes de sus naciones frente a los embates de las grandes potencias. La puja perdura. El futuro determinará quién ganará la batalla.
[1] BOLIVAR, Simón (1815) Carta de Jamaica. Pág.6.
[2] La propuesta del ALBA la formuló por primera vez el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías, en el marco de la III Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe, celebrada en la isla de Margarita, el 11 y 12 diciembre de 2001. Disponible en: http://www.alianzabolivariana.org/modules.php?name=Content&pa=showpage&pid=2080
[3] En 2007 se incorpora Nicaragua y al año siguiente se adhiere la Mancomunidad de Dominica. Por último, en 2009 se incorporaron la Alianza Ecuador , San Vicente, las Granadinas y Antigua y Barbuda. La República de Honduras, que estaba participando, se retiró tras el golpe del año 2009.
[4] Acta fundacional del Banco del ALBA: http://www.alianzabolivariana.org/modules.php?name=News&file=article&sid=2668#3
[5] En la Declaración de la X Cumbre Del ALBA-TCP realizado en Ecuador en junio de 2010, con la presencia de autoridades indígenas y afrodescendientes, las naciones se comprometieron a construir sociedades incluyentes, culturalmente diversas y ambientalmente responsables. En la declaración entienden que el Estado Plurinacional Unitario “…es la expresión de la unidad de diversidad, que asume una forma democrática de convivencia, expresada en la interculturalidad que es el relacionamiento armónico entre las culturas”. Más información en: http://www.alianzabolivariana.org/modules.php?name=News&file=article&sid=6544


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